A los 85 años murió el pintor serbio Vladimir Velickovic, reconocido con los más altos honores de las artes en Francia, donde pasó gran parte de su vida, así como la Legión de Honor. Artista comprometido con la denuncia de los horrores de las guerras, donó una obra al MSSA en su periodo de resistencia en el exilio. Hoy se reconoce su legado artístico y humano. 

 

Realizó más de cien exposiciones individuales en varias ciudades del mundo y sobre su trabajo se han hecho varios documentales y monografías. Sus obras se conservan en colecciones de Europa, Estados Unidos y Latinoamérica. Miembro de la Academia Francesa de Bellas Artes (Académie des beaux-arts) en el Departamento de Pintura y ampliamente reconocido por su aporte al arte y al mundo civil, Vladimir Velickovic, llegó a ser uno de los más importantes de Europa del este.

A pesar de sus años, a comienzos de este 2019 se lo vio defendiendo su trabajo en una polémica relacionada al retiro de algunas de sus obras de una exhibición en el Centro Cultural Serbio en París porque habrían resultado ofensivas para ciertos funcionarios que asistirían a un cóctel.  La exposición conmemoraba los 20 años de los bombardeos de la OTAN sobre la ex Yugoslavia (Serbia y Montenegro), una campaña que suponía obligar a la República Federal a retirar sus tropas de Kosovo, terminando así con un conflicto de casi diez años y miles de muertos. El hecho no obstante, causó también más de 500 muertes de civiles según Human Rights Watch, a pesar de que Belgrado denunciaba muchas más. De 90 incidentes analizados por la entidad internacional, esta declaró que en nueve de ellos los objetivos habían sido atacados ilegalmente. 

“Fue un gesto de censura indebida porque era una oportunidad para que quienes nos bombardearon vieran todo el horror que dejaron en su marcha: víctimas, muertes, niños que sufrieron, destruyeron casas, fábricas, carreteras. De este modo, nadie es ni nunca será responsable de eso”, dijo Velickovic denunciando la imposibilidad de reconocer públicamente los efectos más dramáticos de esa intervención y a sus víctimas, y agregó, “estoy desesperado. Me da vergüenza pertenecer de alguna manera a nuestra raza que es incapaz de conmemorar un hecho como el vigésimo aniversario del atentado de la OTAN”, dijo. A los 85 años, el 30 de agosto murió en Split, Croacia, dejando un legado lleno de reconocimientos. 

 

Visiones de la guerra

Nacido en Belgrado en 1935, su infancia quedó marcada al ser testigo de las atrocidades cometidas por los nazis durante su ocupación en Yugoslavia.  Según se cuenta, aunque estudió en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Belgrado por insistencia de su padre, quien le convenció de que eso era mejor que entrar a la Academia de Artes, su primera exposición fue a los 16 años durante un concurso al que ingresó guardando el secreto de la edad que tenía, ya que la convocatoria estaba dirigida a jóvenes pintores ya establecidos. Más tarde dijo que haber estudiado  arquitectura “fue la primera y última vez que haría un compromiso”.

A comienzos de los 60, ya graduado, se trasladó a Zagreb (Croacia) donde trabajó en el taller del pintor Krsto Hegedusic hasta que en 1966 se mudó a París donde pasó casi veinte años de su carrera artística.  Desde 1983 fue profesor de la Ecole Nationale Superieure des Beaux-Arts y el 85 se convirtió en miembro de la Academia Serbia de Ciencias y Artes (SANU). 

Su pintura destaca por su fuerza dramática. “Expresa tensiones, sentimientos de desespero y malestar por la vía de la sobrecarga de los trazos, o de la misma materia. Emplea principalmente el negro, el gris y el blanco, que puntea de rojo sangre. A partir de 1972 realiza series de pinturas y de dibujos inspirados en fotografías de Eadweard Muybridge (series de Descentes, 1989-1991 y de Crochets, 1983-1991). ‘Intenta antes que nada dejar una cicatriz’ en la memoria del espectador del cuadro”, dice el sitio web de la Fundación Stämpfli (Barcelona, España).

Expérience rat Nr. 2 (1972), Vladimir Velickovic. Técnica mixta sobre tela (195,2 x 195,4 cm).

En el periodo de resistencia del Museo de la Solidaridad (1975-1990), cuando éste funcionaba por medio de muestras itinerantes en el exilio, Velickovic donó una de sus obras a la colección con la cual apoyó la lucha por el retorno a la democracia en Chile. Algunas de estas exposiciones llegaron a presentarse en el Festival de Aviñón, la Casa de la cultura de Nanterre, el Palacio del congreso de Nancy y en el Centro Pompidou. Su nombre figura en los afiches de estas exposiciones y que al igual que su pintura, Expérience rat Nr. 2 (1972) hoy permanece al resguardo del actual MSSA como parte de su archivo histórico y patrimonio cultural de Chile. 

Velickovic también recibió el más alto reconocimiento francés en el campo de la cultura y las artes, la Orden de las Artes y las Letras, como también la Legión de Honor, otorgado a personas destacadas por sus méritos en lo civil o militar. Con la idea de apoyar el arte en Serbia, fundó la Fundación Vladimir Velickovic, que otorga premios a los mejores artistas jóvenes en el campo de las bellas artes. 

 

*Imagen de portada obtenida de Regarde Montreal 

 

Galería de imágenes del Archivo MSSA con afiches y catálogos de las exposiciones itinerantes del Museo Internacional de la Resistencia Salvador Allende (MIRSA) en las que participó Vladimir Velickovic.

 

 

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